No todos, cuando hablamos de violencia de
género, de preferencias de género, de igualdad de género, sabemos bien a bien
de lo que estamos hablando. Creo muchas
veces confundimos el género con el sexo, lo tomamos como sinónimo sin darnos
cuenta que estamos en un error y que le estamos dando una connotación que incorrecta.
Decía Simone de Beauvoir, que por género se
entiende “lo que la humanidad ha hecho con la hembra humana”. Entonces género
no es sinónimo de sexo, ya que éste se refiere a la biología, -todas aquellas
diferencias físicas que tiene el cuerpo de un hombre y de una mujer-, en cambio
al hablar de género se involucran las normas y conductas asignadas a hombres y
mujeres siempre en función de su sexo.
Fue Robert J. Stoller quien a finales de los
años 60´s utilizó por primera vez el concepto de género, en su obra utilizó la
palabra sexo para referirse al sexo masculino o femenino y a los componentes
biológicos que distinguen al macho de la hembra, este adjetivo fue utilizado
para relacionarse con la anatomía y la fisiología. El término de género lo
utilizó para designar algunos fenómenos como los afectos, los pensamientos y
las fantasías, así como a la masculinidad y feminidad pero sin hacer referencia
alguna a la anatomía o a la fisiología.
Tiempo después cuando el feminismo encontró
su máxima expresión se encontraban dos culturas o dos tipos de vivencia muy
distintas entre si –el machismo y el feminismo- que reflejaban los polos
opuestos de una ideología y forma de vida.
Los estudios de género surgen en los años
setentas en Estados Unidos y después comenzó a expandirse a todo el mundo, han
encontrado que los géneros están jerarquizados, el masculino es el dominante y
el femenino es el subordinado. Estos estudios se encuentran insertos en las
ciencias sociales y es justo ahí donde el feminismo comienza a romper paradigmas,
pero junto con esto las investigadoras son cuestionadas tanto su trabajo como
su objetividad en los mismos, entre las muchas consecuencias que se generaron
también surge una revolución política.
Dicha revolución ha tenido importantes logros
tales como el sufragio por parte de las mujeres, la participación política de
las mujeres como candidatas -incluso a la Presidencia de la República-, y hoy
en día estos logros son palpables en nuestra sociedad.
El trabajo principal de las teorías
feministas ha sido el distinguir entre lo biológico de lo cultural, y ha tenido
una gran trascendencia política puesto que ha trasladado el problema de la
dominación de las mujeres al territorio de la voluntad y de la responsabilidad
humana, pues los problemas que surgen de desigualdad no son de naturaleza
biológica, sino más bien política y los varones no reconocen en la actualidad
como se ha ido dando ese abuso de poder el cual ha creado este paradigma de
dominante-subordinada sin que ellos lo quieran reconocer y rechazando la idea
del feminismo cuando podían beneficiarse de él.
Es por todo esto, que cobra importancia el
saber utilizar nuestro vocabulario correctamente, pues en relación al género y
al sexo hay un abismo de diferencia.

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